La peli de ... Regina Cortés
L'experiència de veure una peli va més enllà de si t'agrada o no. L'experiència de veure una peli té a veure amb un context, amb un moment de la teva vida, amb unes circumstàncies. De vegades, tots aquests elements s'alineen i provoquen el que en termes tècnics en el món de l'art es coneix com una "experiència estètica", un trasbals en el teu interior provocat per l'obra i aquestes circumstàncies. D'això és justament del que parla aquesta secció, de les experiències estètiques d'alguns dels nostres lectors i lectores, amics i amigues, familiars i propers. Vam començar amb la del David Soler, vam continuar amb la de l'Oriol Llevat, després amb la de la Noemí Roig i per últim la de la Rosa Blanco.
Avui hi afegim la peli especial de la Regina Cortés, una altra de les meves grans amigues cinèfiles de la època de Divxclásico, que no només és un pou de sabiduria cinèfila sinó que, a més, la seva visió al respecte és absolutament irrepetible i imprescindible. Fins i tot ha encarat aquest post d'una manera especial, quasi sensorial, en la que us regalarà la seva particular visió de la seva peli favorita. Aquí la teniu.
Pulsa el botón "play" y lee.
Cuando Cuesta Verde se convirtió en mi hogar.
Ocho años. Solo ocho años tenía yo cuando conocí a Carol Anne y a su familia. Cuesta Verde, esa preciosa urbanización donde las casas eran de ensueño y los niños corrían entre las calles montados en sus bicicletas. El dinero no era problema, incluso en los enormes jardines podían construirse piscinas y los hijos partían contentos para ir a clase.
La metáfora de tan bello paisaje y estilo de vida era una pequeña niña, Carol Anne. Era un poco menor que yo, pero me sentí identificada con su calidez, con esa aura angelical que transmitía y que parecía inundar a todo un barrio, a todo un mundo, que resucitaba incluso a los muertos. Deseé ser aquella niña, vivir en su casa, tener su cuarto y su futura piscina, ese pelo rubio lacio que encandiló a millones de espectadores.
La imagen de una familia perfecta que nos americanizó a todos, nos enseñó lo bello que es vivir en uno de sus grandes barrios en la soleada California y lo grandes que son los dormitorios de los niños allí, llenos de juguetes y de caprichos. Una gran escalinata, una cocina moderna, un perro, televisión en los dormitorios...
Cuando Cuesta Verde se convirtió en pesadilla.
A veces, como tan sabiamente decía la parapsicóloga pelirroja, algunas personas no saben que están muertas e intentan volver a nuestro mundo o arrebatarnos cosas que son nuestras. Al principio pueden parecer inofensivos o incluso graciosos, pero siempre buscan algo, una luz que les guíe en la oscuridad, un ángel al que aferrarse. Ese ángel, Carol Anne, era nuestro, de todos los espectadores, no solo de sus padres. Cuando los desdichados fantasmas nos la arrebatan sentimos que la maravillosa vida en la que estamos inmersos ya no es tan maravillosa.
Incluso a Cuesta Verde puede llegar la desgracia, que es bastante más grande que que las señales de los mandos a distancia se crucen. La peor de las pesadillas se hace realidad cuando los muertos se levantan de sus tumbas, nos arrebatan la alegría que tenemos y convierten nuestra plácida existencia en un mundo negro en el que solo existe el caos de una habitación y la desolación de perder a una pequeña niña que grita y busca a su madre a través de la televisión.
¿Qué habría en el otro lado? ¿Qué vería Carol Anne? ¿De verdad serían para ella otros niños? Recuerdo hacerme esas preguntas desde el momento en que vi la película. ¿Por qué? ¿Por qué se la llevaron? ¿Por qué rubia y dulce? Es como si nos quitaran un caramelo que acabamos de empezar a degustar y nos dieran el más amargo de los brebajes.
Cuesta Verde es la vida con la que todos soñamos. Carol Anne es la dulzura que todos esperamos. La televisión es la sociedad podrida y que nos corrompe, la envidia en estado puro. La misma envidia que sentimos todos al ver la preciosa existencia de la familia Fielding en los primeros minutos de la película.
Avui hi afegim la peli especial de la Regina Cortés, una altra de les meves grans amigues cinèfiles de la època de Divxclásico, que no només és un pou de sabiduria cinèfila sinó que, a més, la seva visió al respecte és absolutament irrepetible i imprescindible. Fins i tot ha encarat aquest post d'una manera especial, quasi sensorial, en la que us regalarà la seva particular visió de la seva peli favorita. Aquí la teniu.
Pulsa el botón "play" y lee.
Cuando Cuesta Verde se convirtió en mi hogar.
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| Hablando con la tele. |
Ocho años. Solo ocho años tenía yo cuando conocí a Carol Anne y a su familia. Cuesta Verde, esa preciosa urbanización donde las casas eran de ensueño y los niños corrían entre las calles montados en sus bicicletas. El dinero no era problema, incluso en los enormes jardines podían construirse piscinas y los hijos partían contentos para ir a clase.
La metáfora de tan bello paisaje y estilo de vida era una pequeña niña, Carol Anne. Era un poco menor que yo, pero me sentí identificada con su calidez, con esa aura angelical que transmitía y que parecía inundar a todo un barrio, a todo un mundo, que resucitaba incluso a los muertos. Deseé ser aquella niña, vivir en su casa, tener su cuarto y su futura piscina, ese pelo rubio lacio que encandiló a millones de espectadores.
La imagen de una familia perfecta que nos americanizó a todos, nos enseñó lo bello que es vivir en uno de sus grandes barrios en la soleada California y lo grandes que son los dormitorios de los niños allí, llenos de juguetes y de caprichos. Una gran escalinata, una cocina moderna, un perro, televisión en los dormitorios...
Cuando Cuesta Verde se convirtió en pesadilla.
A veces, como tan sabiamente decía la parapsicóloga pelirroja, algunas personas no saben que están muertas e intentan volver a nuestro mundo o arrebatarnos cosas que son nuestras. Al principio pueden parecer inofensivos o incluso graciosos, pero siempre buscan algo, una luz que les guíe en la oscuridad, un ángel al que aferrarse. Ese ángel, Carol Anne, era nuestro, de todos los espectadores, no solo de sus padres. Cuando los desdichados fantasmas nos la arrebatan sentimos que la maravillosa vida en la que estamos inmersos ya no es tan maravillosa.
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| Se llevan a Carol Anne. |
¿Qué habría en el otro lado? ¿Qué vería Carol Anne? ¿De verdad serían para ella otros niños? Recuerdo hacerme esas preguntas desde el momento en que vi la película. ¿Por qué? ¿Por qué se la llevaron? ¿Por qué rubia y dulce? Es como si nos quitaran un caramelo que acabamos de empezar a degustar y nos dieran el más amargo de los brebajes.
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| Ya están aquíiiiii. |
La peli de... Rosa Blanco
Quina és la teva peli favorita? O la que més t'ha tocat? O, simplement, la que més records et porta? Quina és, en definitiva, la teva peli especial? Això és el que els hi hem preguntats a diversos lectors habituals del nostre blog. Ja comptem amb les de la Noemí Roig, l'Oriol Llevat i el David Soler. I avui hi afegim l'elecció de la Rosa Blanco, una persona a la que conec des de fa molts anys virtualment (gràcies a la comunitat de cinema online Divxclasico) i que ara fa ben poc vaig tenir la sort de conèixer en persona. La seva passió pel cinema és enorme i el seu coneixement del setè art també. Aquesta és doncs, la peli "especial" de la Rosa Blanco.
El bueno de Marc me pide una reseña de mi película favorita o la que me ha marcado la vida. He dudado mucho sobre cual elegir, no tengo una favorita, tengo muchas, mi vida no habría sido igual sin Gilda, sin Desayuno con Diamantes, sin Rebeca, sin Lolita...
La primera vez que vi una peli más de una vez fue Los Goonies; la vi cinco veces en el cine. Y en una de ellas, mi amiga Gisela y yo metimos una grabadora de cassette, y grabamos lo que nos daba la cinta, luego nos sentábamos en los recreos del cole y la volviamos a ver mentalmente. Puede que fuésemos las primeras piratas, aunque las tecnologías, y sobre todo las propinas, no nos daban para grabar la imagen.
Pero sin duda, las películas que me hicieron amar el cine, fueron las de Hitchcock. Esas las disfrutaba yo sola, nadie en mi casa estaba dispuesto a ver una película subtitulada; las grababa de la televisión, siempre las ponían de madrugada y por las mañanas las veía sentada en el suelo, cerquita de la pantalla, para no perderme nada, ni subtítulos, ni fotografía, hasta que me aprendía escenas enteras de memoria...
Al final me he decidido por ROPE (La soga) de Alfred Hitchcock.
No es la mejor película de la historia, ni siquiera la mejor de Hitchcock, quizás por eso me gusta tanto. Es como una pequeña joya que aprecia poquita gente.
Primera película en color de Hitchcock, basada en una pieza teatral de Patrick Hamilton. En principio estaba pensada para hacerse en un solo plano secuencia; pero al final fue imposible porque las cámaras de la época solo grababan 10 minutos seguidos, utiliza cualquier plano oscuro para hacer el cambio: la espalda de algún personaje, la tapa del baúl... El decorado tenía paredes móviles para conseguir esos planos.
De la película me encanta la estética de teatro que tiene, la manera de tratar los protagonistas, la tensión que se siente durante todo el film.
Los protagonistas son una pareja de homosexuales que comparten piso, en la película queda perfectamente claro, aunque no se dice de forma directa. Dicen que Hitchcock eligio a John Dall ( Brandon Shaw) y Farley
Granger (Phillip Morgan) porque en realidad eran pareja, y todo Hollywood lo sabia.
La manera de comportarse entre ellos, uno dominante y el otro dominado, uno bello y con talento pero pobre, y otro dominante, sin talento pero con dinero y estudios, lo que le hace creerse superior. Conviven como pareja, y parece que todo esto es visto de manera normal, pese a que eso nos dice Hitchcock que no siempre ha sido asi, antes lo han ocultado, han tenido pareja femenina para ocultarlo, Phillips ha tenido una breve relación con la ahora novia del asesinado; cuando ella entra en la casa, los trata como a mujeres, la conversación es femenina.
La historia comienza con una calle normal,de gente acomodada, pasa un taxi amarillo y queda claro que es New York. Despues la cámara se fija en la ventana y te mete dentro de la estancia. Un hombre joven está siendo estrangulado, unas manos enguantadas,de lo que se deduce que es gente refinada, mientras otras manos le sujetan. Estamos dentro de la habitación, somos participes de la escena, somos complices.La cámara no saldra de esa casa en toda la película.
El cadaver será metido en un arcón, dentro del salón de la casa en la que van a celebrar una fiesta, a la que han invitado a toda la gente que queria a David (el asesinado).
El asesinato es cometido,porque los autores creen que son seres superiores, la teoria del super hombre de Nietzche. Han pasado 3 años desde la desparición de Hitler. Al final de la pélicula esta teoria se declara invalida, por falsa, cuando Rupert Cadell (James Stewart) comprueba horrorizado, como esa teoria que él les enseñó, ha servido como excusa para un horrendo asesinato.
¿Se puede asesinar sólo por el placer de experimentarlo? ¿Alguien puede, como si nada, erigirse en un “ser superior” y eliminar a alguien considerado “inferior”? ¿Puede ser el asesinato una obra de arte si es
realizada por uno de estos "seres superiores"?
La pélicula nos asfisia, nos oprime, angustia, pero cuando todo acaba, cuando son descubiertos, se abre la ventana, entra aire fresco y podemos salir de esas cuatro paredes donde hemos sido víctima, asesino,
espectador y complice.
"La pena es que no hayamos podido realizarlo con las cortinas abiertas, a plena luz del sol, no se puede tener todo y sin embargo hemos conseguido hacerlo a plena luz del día"
"El crimen es, o debería de ser un arte. Tal vez no uno de los 7 establecidos, pero un arte al fin y al cabo. Y el privilegio de cometer un crímen debería reservarse únicamente a los individuos considerados
individualmente superiores."
Y yo digo: el crimen sí es un arte, si todo forma parte de la teoría, de la teoría del suspense, si lo realiza un ser superior en su campo,si el crímen viene de la mano de Alfred Hitchcock.
El bueno de Marc me pide una reseña de mi película favorita o la que me ha marcado la vida. He dudado mucho sobre cual elegir, no tengo una favorita, tengo muchas, mi vida no habría sido igual sin Gilda, sin Desayuno con Diamantes, sin Rebeca, sin Lolita...
La primera vez que vi una peli más de una vez fue Los Goonies; la vi cinco veces en el cine. Y en una de ellas, mi amiga Gisela y yo metimos una grabadora de cassette, y grabamos lo que nos daba la cinta, luego nos sentábamos en los recreos del cole y la volviamos a ver mentalmente. Puede que fuésemos las primeras piratas, aunque las tecnologías, y sobre todo las propinas, no nos daban para grabar la imagen.
Pero sin duda, las películas que me hicieron amar el cine, fueron las de Hitchcock. Esas las disfrutaba yo sola, nadie en mi casa estaba dispuesto a ver una película subtitulada; las grababa de la televisión, siempre las ponían de madrugada y por las mañanas las veía sentada en el suelo, cerquita de la pantalla, para no perderme nada, ni subtítulos, ni fotografía, hasta que me aprendía escenas enteras de memoria...
Al final me he decidido por ROPE (La soga) de Alfred Hitchcock.
No es la mejor película de la historia, ni siquiera la mejor de Hitchcock, quizás por eso me gusta tanto. Es como una pequeña joya que aprecia poquita gente.
Primera película en color de Hitchcock, basada en una pieza teatral de Patrick Hamilton. En principio estaba pensada para hacerse en un solo plano secuencia; pero al final fue imposible porque las cámaras de la época solo grababan 10 minutos seguidos, utiliza cualquier plano oscuro para hacer el cambio: la espalda de algún personaje, la tapa del baúl... El decorado tenía paredes móviles para conseguir esos planos.
De la película me encanta la estética de teatro que tiene, la manera de tratar los protagonistas, la tensión que se siente durante todo el film.
Los protagonistas son una pareja de homosexuales que comparten piso, en la película queda perfectamente claro, aunque no se dice de forma directa. Dicen que Hitchcock eligio a John Dall ( Brandon Shaw) y Farley
Granger (Phillip Morgan) porque en realidad eran pareja, y todo Hollywood lo sabia.
La manera de comportarse entre ellos, uno dominante y el otro dominado, uno bello y con talento pero pobre, y otro dominante, sin talento pero con dinero y estudios, lo que le hace creerse superior. Conviven como pareja, y parece que todo esto es visto de manera normal, pese a que eso nos dice Hitchcock que no siempre ha sido asi, antes lo han ocultado, han tenido pareja femenina para ocultarlo, Phillips ha tenido una breve relación con la ahora novia del asesinado; cuando ella entra en la casa, los trata como a mujeres, la conversación es femenina.
La historia comienza con una calle normal,de gente acomodada, pasa un taxi amarillo y queda claro que es New York. Despues la cámara se fija en la ventana y te mete dentro de la estancia. Un hombre joven está siendo estrangulado, unas manos enguantadas,de lo que se deduce que es gente refinada, mientras otras manos le sujetan. Estamos dentro de la habitación, somos participes de la escena, somos complices.La cámara no saldra de esa casa en toda la película.
El cadaver será metido en un arcón, dentro del salón de la casa en la que van a celebrar una fiesta, a la que han invitado a toda la gente que queria a David (el asesinado).
El asesinato es cometido,porque los autores creen que son seres superiores, la teoria del super hombre de Nietzche. Han pasado 3 años desde la desparición de Hitler. Al final de la pélicula esta teoria se declara invalida, por falsa, cuando Rupert Cadell (James Stewart) comprueba horrorizado, como esa teoria que él les enseñó, ha servido como excusa para un horrendo asesinato.
¿Se puede asesinar sólo por el placer de experimentarlo? ¿Alguien puede, como si nada, erigirse en un “ser superior” y eliminar a alguien considerado “inferior”? ¿Puede ser el asesinato una obra de arte si es
realizada por uno de estos "seres superiores"?
La pélicula nos asfisia, nos oprime, angustia, pero cuando todo acaba, cuando son descubiertos, se abre la ventana, entra aire fresco y podemos salir de esas cuatro paredes donde hemos sido víctima, asesino,
"La pena es que no hayamos podido realizarlo con las cortinas abiertas, a plena luz del sol, no se puede tener todo y sin embargo hemos conseguido hacerlo a plena luz del día"
"El crimen es, o debería de ser un arte. Tal vez no uno de los 7 establecidos, pero un arte al fin y al cabo. Y el privilegio de cometer un crímen debería reservarse únicamente a los individuos considerados
individualmente superiores."
Y yo digo: el crimen sí es un arte, si todo forma parte de la teoría, de la teoría del suspense, si lo realiza un ser superior en su campo,si el crímen viene de la mano de Alfred Hitchcock.
Dracula, pages from a virgin's diary (2002) - Guy Maddin
Originalíssima revisió del mite del vampir del Bram Stoker aquesta del canadenc Guy Maddin. I quan dic original no ho dic en va, els ingredients bé que es guanyen per si sols la denominació d'origen: la història de la seducció de la Lucy Westenra i la Wilhemina Murray s'explica en clau de dansa, en un blanc i negre gruixut en homenatge al cinema mut, al igual que els intertítols que substitueixen els diàlegs, la música la posa la partitura clàssica de dos dels concerts de Gustav Mahler i, per acabar-ho d'adobar, el personatge de Dràcula és encarnat... per un coreà!
Si només se li pogués una floreta a aquesta peli, hauria de ser que tot aquest poti-poti aparentment indigest funciona, no se t'atravessa, sinó que -cosa inusual- marida a la perfecció, casa amb un gust exquisit amb la proposta. Però és que, a més, se li poden tirar moltes altres floretes.
Més enllà d'aquesta recepta atrevida i dels seus ingredients, sobten altres aspectes igualment atractius. Com per exemple la llicència que l'autor es permet en titllar l'adveniment de Dràcula a Londres com part de la onada d'emigració de l'Est, aprofitant per titllar als protagonistes de xenòfobs i sentar les bases per moltes altres acusacions (violadors, pervertits, etc.) que contra ells llençarà al llarg del film.
No hi manquen, per descomptat, les al·lusions al sexe i a la temptació de les jovenetes protagonistes, que es debaten entre el llibertinatge i la vida conjugal estereotípica.
Molt enginyosos resulten, d'altra banda, les troballes visuals que Maddin empra per atorgar al film una atmòsfera màgica i irreal. El ventall és ampli: des de superposicions d'imatges fins a manipulació del temps narratiu, passant per la retallada de fotogrames, el muntatge hiperactiu o l'ús selectiu del color per ressaltar elements concrets com la sang. Se li afegeix, a més, l'element de la dansa, que en els cossos de les ballarines encarnen a la perfecció la luxuria i la demència, però també aquesta ambientació onírica del més enllà. Alguns dels números de dansa són absolutament deliciosos, com l'inicial, a càrrec de la Lucy Westenra, que alterna el seu coqueteig amb els tres pretendents amb les primeres seduccions de Dràcula.
Dit d'una altra manera, si només fos una curiositat, la peli de Maddin no passaria de ser justament això, un còctel estrany i una mica friki per a paladars amb ulleres de pasta. Però és que la proposta està tan ben connectada amb les emocions, que l'espectador queda absolutament tocat per aquesta adaptació que, si se'm permet, et vampiritza, et sedueix i et regala la vida eterna. Un regal, un delit, un cinema que va més enllà del que se'n podria inusual. Guy Maddin és més alternatiu que els que s'autoanomenen alternatius, més transgressor que els transgressors, més cineasta que molts cineastes.
Si només se li pogués una floreta a aquesta peli, hauria de ser que tot aquest poti-poti aparentment indigest funciona, no se t'atravessa, sinó que -cosa inusual- marida a la perfecció, casa amb un gust exquisit amb la proposta. Però és que, a més, se li poden tirar moltes altres floretes.
Més enllà d'aquesta recepta atrevida i dels seus ingredients, sobten altres aspectes igualment atractius. Com per exemple la llicència que l'autor es permet en titllar l'adveniment de Dràcula a Londres com part de la onada d'emigració de l'Est, aprofitant per titllar als protagonistes de xenòfobs i sentar les bases per moltes altres acusacions (violadors, pervertits, etc.) que contra ells llençarà al llarg del film.
No hi manquen, per descomptat, les al·lusions al sexe i a la temptació de les jovenetes protagonistes, que es debaten entre el llibertinatge i la vida conjugal estereotípica.
Molt enginyosos resulten, d'altra banda, les troballes visuals que Maddin empra per atorgar al film una atmòsfera màgica i irreal. El ventall és ampli: des de superposicions d'imatges fins a manipulació del temps narratiu, passant per la retallada de fotogrames, el muntatge hiperactiu o l'ús selectiu del color per ressaltar elements concrets com la sang. Se li afegeix, a més, l'element de la dansa, que en els cossos de les ballarines encarnen a la perfecció la luxuria i la demència, però també aquesta ambientació onírica del més enllà. Alguns dels números de dansa són absolutament deliciosos, com l'inicial, a càrrec de la Lucy Westenra, que alterna el seu coqueteig amb els tres pretendents amb les primeres seduccions de Dràcula.
Dit d'una altra manera, si només fos una curiositat, la peli de Maddin no passaria de ser justament això, un còctel estrany i una mica friki per a paladars amb ulleres de pasta. Però és que la proposta està tan ben connectada amb les emocions, que l'espectador queda absolutament tocat per aquesta adaptació que, si se'm permet, et vampiritza, et sedueix i et regala la vida eterna. Un regal, un delit, un cinema que va més enllà del que se'n podria inusual. Guy Maddin és més alternatiu que els que s'autoanomenen alternatius, més transgressor que els transgressors, més cineasta que molts cineastes.
L'Atalante (1934) - Jean Vigo
Quan el cinema encara buscava un llenguatge propi, quan les ganes de transmetre emocions es sobreposava a tot, Jean Vigo, un cineasta francès que en aquells temps comptava tan sols 29 anys, filmà una de les més belles peces cinematogràfiques de la història. Sense uns patrons de llenguatge ja preestablerts i acceptats per l'espectador, els pioners com Vigo filmaven amb un estil més abrupte i sincopat, però alhora amb més rauxa, més directe, més proper als somnis, del que estem acostumats avui en dia.
I és justament d'això del que es tracta aquí, de la rauxa d'una parella de poble que s'acaba de casar, que solquen els rius en el vaixell de càrrega que en Jean, el marit, té i amb el que treballa, junt amb l'oncle Jules i el seu pinxo, per la naviliera francesa.
La Juliette, la núvia, aviat es cansa de la monòtona vida a bord i somia amb visitar París mentre visita el camarot de l'oncle Jules que la fascina amb tota la seva col·lecció de relíquies aconseguides al llarg de la seva vida de mariner.
L'arribada a Paris marca una inflexió en la trama, doncs la Juliette desitja deixar-se temptar per la ciutat, els luxes, la moda i l'alegria de la ciutat de les llums, mentre que la gelosia temperamental del seu marit la impedeix submergir-s'hi totalment.
Narrada sense una continuïtat massa clara, amb lleugers salts temporals sense marcar amb el·lipsis, els joves s'estimen, s'emprenyen, pateixen gelós, es reconcilien en un allau d'emocions al voltant de l'amor jove i sincer. Però ho fan envoltats d'un halo de poesia visual subtil -res de metàfores extravagants o fora de to- que li atorga al film una misteriosa qualitat onírica.
Particularment important és la fotografia d'en Boris Kaufman, germà del mític Dziga Vertov, que aquí marca les pautes que molts altres seguirien després a l'hora de plasmar poesia visual en cel·luloide (el més evident és la meravellosa Night of the hunter de'n Charles Laughton).
Per si fora poc, el film és agosaradament sensual, molt més del que el cinema ho seria fins ben passats trenta o quaranta anys. Bona prova d'això és aquesta escena nocturna en que els dos amants, separats, tenen somnis eròtics, filmats amb una potència visual extrema.
Només cal tenir, en realitat, una cosa en compte en veure una pel·lícula com l'Atalante: un cop l'has vista et fa venir ganes d'estimar i de ser feliç. Si això no és la màgia del cinema, ja em diràs tu què és.
I és justament d'això del que es tracta aquí, de la rauxa d'una parella de poble que s'acaba de casar, que solquen els rius en el vaixell de càrrega que en Jean, el marit, té i amb el que treballa, junt amb l'oncle Jules i el seu pinxo, per la naviliera francesa.
La Juliette, la núvia, aviat es cansa de la monòtona vida a bord i somia amb visitar París mentre visita el camarot de l'oncle Jules que la fascina amb tota la seva col·lecció de relíquies aconseguides al llarg de la seva vida de mariner.
L'arribada a Paris marca una inflexió en la trama, doncs la Juliette desitja deixar-se temptar per la ciutat, els luxes, la moda i l'alegria de la ciutat de les llums, mentre que la gelosia temperamental del seu marit la impedeix submergir-s'hi totalment.
Narrada sense una continuïtat massa clara, amb lleugers salts temporals sense marcar amb el·lipsis, els joves s'estimen, s'emprenyen, pateixen gelós, es reconcilien en un allau d'emocions al voltant de l'amor jove i sincer. Però ho fan envoltats d'un halo de poesia visual subtil -res de metàfores extravagants o fora de to- que li atorga al film una misteriosa qualitat onírica.
Particularment important és la fotografia d'en Boris Kaufman, germà del mític Dziga Vertov, que aquí marca les pautes que molts altres seguirien després a l'hora de plasmar poesia visual en cel·luloide (el més evident és la meravellosa Night of the hunter de'n Charles Laughton).
Per si fora poc, el film és agosaradament sensual, molt més del que el cinema ho seria fins ben passats trenta o quaranta anys. Bona prova d'això és aquesta escena nocturna en que els dos amants, separats, tenen somnis eròtics, filmats amb una potència visual extrema.
Només cal tenir, en realitat, una cosa en compte en veure una pel·lícula com l'Atalante: un cop l'has vista et fa venir ganes d'estimar i de ser feliç. Si això no és la màgia del cinema, ja em diràs tu què és.
Nova secció: Crítitags de Cine
Afortunadament, Internet ens ho posa tot més fàcil i gràcies a la tecnologia us podem oferir una nova manera de respondre a la pregunta del principi del post: De què va una peli?
M'encanten els jocs de paraules simplons i per això m'he decidit per posar-li aquest títol a la secció que potser cal explicar una mica.
Una Crítitag és la imatge d'un núvol de tags extretes de crítiques de cine trobades a la xarxa.
Per a la primera Crítitag he triat la peli Thor acabada d'estrenar i he afegit 8 crítiques de professionals i de bloggers amateurs. El resultat és molt visual i no se si ajudarà a decidir si la peli val la pena, però en tot cas en mostra el més destacat segons els crítics.
Així doncs, de què va Thor?
Les tags han sortit de crítiques de la peli dels següents mitjans:
Fotogramas, La Butaca, Miradas de cine, Tu blog de cine, Aullidos, Videodromo, No solo geeks i Toma cine
Actors i actrius fent ganyotes
El prestigiós fotògraf Howard Schatz decidí encetar un petit projecte que ha acabat convertint-se en una secció fixa de la revista Vanity Fair. Es tracta, únicament, de fotografiar a actors i actrius en tres actituds ben diferents i posar-ne el resultat en la mateixa imatge. Així d'espectacular li ha quedat l'experiment.
Guy Maddin a la Filmoteca
Avui mateix la Filmoteca de la Generalitat enceta un cicle realment interessant per aquells/es que encara creuen que el cinema és un art i no pur entreteniment. El cicle abordarà la carrera de l'iconoclasta Guy Maddin, tot un referent del cinema a contrapèl, un cineasta amb passió pel cinema de principis de segle (al qual homenatja sovint) i amb un univers ben particular.
Personalment no em penso perdre la recreació que del Drácula del Bram Stocker va escometre ara fa uns deu anys i que va ser premiat al festival de Sitges d'aquell any. La proposta és prou arriscada per a semblar-me interessant: Revisió del mite vampíric en clau de dansa, amb música de Mahler, rodada en blanc i negre i homenatjant, un cop més, al cinema mut. Aquí en teniu el tràiler per tal de que veieu que no menteixo, que en Guy Maddin no és un director qualsevol.
Luther (2010) - Neil Cross
Vagi per endavant que no sóc, ni molt menys, un gran fan de les sèries de TV policíaques o detectivesques. La fórmula se m'acaba fent pesada i repetitiva i difícilment aconsegueixo empatitzar amb els protagonistes. Però hi ha dues sèries d'aquest gènere que s'han convertit en les meves excepcions que confirmen la regla. La primera és la fantàstic The Shield, on la frontera entre el bé i el mal es posa constantment en tela de judici, no només la dels protagonistes sinó també la dels espectadors.
I l'altra, Luther, és la que ens ocupa. Primera basa al seu favor: és britànica. Això vol dir diverses coses: a) els interessa més el concepte i la dignitat de la sèrie que no pas el fer-ne quartos i convertir-la en un producte. b) les temporades duren sis capítols i no en tornes a saber res fins al cap d'un any, amb la qual cosa no hi ha manera d'afartar-se'n. c) el fons prima sobre la forma, la qual cosa assegura que els guions estan ben filats i el dramatisme ben portat
El protagonista és en John Luther, un detectiu de la policia londinenca que acaba de ser readmès en el cos després d'un desagradable incident en la persecució d'un assassí en sèrie en la que, al final, deixa morir al delinqüent. Luther constantment voreja la frontera entre el bé i el mal, entre saltar-se les normes escrites per respectar les morals i ètiques que se li plantegen. És enginyós i perspicaç com ningú, la seva especialitat és enxampar assassins en sèrie.Però la ment d'en John Luther està sempre al límit. Amb un enorme sentiment de culpa pel que va fer, obsessionat amb la separació de la seva dona que ha escollit viure amb un altre, perseguit per assumptes interns, en John Luther mai dorm tranquil. La seva única manera de seguir endavant és perseguir i capturar criminals.
I quins criminals. Recordo poques sèries de televisió en la que els dolents fossin tan absolutament despreciables i malaltissos. No hi ha assassí en sèrie en els sis capítols que no desperti els més baixos dels instints de (in)justícia. Depravats, sanguinosos, extremadament intel·ligents, no li ho posen fàcil a en Luther.
El detectiu John Luther és encarnat per Idris Elba, conegut pel seu paper a la sèrie de culte The Wire i que aviat estrenarà Thor a les nostres pantalles. Difícil explicar amb paraules el magnetisme d'aquest actor de cos immens i veu profunda, que es mou d'una manera ben curiosa i que insufla veracitat a un personatge realment extrem com el del detectiu. Un magnífic actor que de ben segur ha de convertir-se en nom reconegut del panorama cinematogràfic proper.
I no val a oblidar-se d'un personatge del qual explicaré poc per tal de no desvetllar massa secrets a qui no hagin encara vist la sèrie: La Alice Morgan, una assassina calculadora i despiatada interpretada per Ruth Wilson que acabarà creant un curiós vincle amb el protagonista. Compta amb aquesta tal Ruth Wilson, la seva mirada gèlida no passarà desapercebuda a qui vegi la sèrie.
No us ho penseu més. Encara no està en boca de tothom, però Luther és el complement perfecte de Dexter, la cara oculta de CSI, l'extensió natural de les sèries de culte de la TV actual. Si te la perds, ho lamentaràs.
I encara un regal més pels nostres lectors fidels. La intro de la sèrie, amb un tractament gràfic fantàstic acompanyat per la encisadora música dels Massive Attack.
Source Code (2011) - Duncan Jones
No val a explicar massa d'una peli amb un argument com el de Source Code, més que res perquè la major part de la seva gràcia resideix, justament, en el seu plantejament. Només fa falta saber que el protagonista (Jake Gyllenhaal), un soldat de l'exèrcit dels EE.UU. es desperta dins del cos d'un dels viatgers d'un tren que, en vuit minuts, esclatarà. El programa inormàtic que dona títol al film li donarà l'oportunitat de reviure un cop i un altre aquells darrers vuit minuts per intentar descobrir qui és el terrorista.
Jo de bon grat us explicaria més, però us esguerraria el film. De fet... mira, ho faré, explicaré més del que cal, així que si encara no l'has vista, et recomano que no segueixis llegint. T'és més que suficient amb saber que aquesta Source Code és un entreteniment més o menys decent sobre una base de ciència ficció tènue i que t'agradarà si ets dels que penses que Moon, la primera peli del Duncan Jones, és del millor que has vist en cinema en els darrers anys -opinió que no comparteixo en absolut, però sóc conscient de la gran quantitat de fans que la peli en qüestió té-.
Advertit/da estàs. Tot el que llegeixis del que està escrit després del tràiler et donarà massa informació, més de la que necessites per passar una estoneta entretingudeta al cinema.
I ara, a per l'anàlisi més en profunditat per aquells/es que ja l'haveu vista. No m'ha semblat, com us dèia, una mala pel·lícula. Però hi ha coses que em treuen de pollaguera, molt en particular quan es tracta d'un gènere com el de la ciència ficció que crec que es mereix molt més respecte que no pas el que rep en els darrers 20 anys (amb comptades excepcions).
Jo no tinc problemes per empassar-me troles físiques i quàntiques. Si a mi em diuen que hi ha un programa que et permet reconstruir en la ment d'algú (el Jake Gyllenhaal) els últims vuit minuts de la vida d'una altra persona, jo vaig i m'ho crec. I ho faig sense reserves. Aquesta és la premisa i si l'acceptes, l'autor et proposarà un interessant joc en el que s'hi barrejaran, segurament, conceptes molt més importants que sí aquest plantejament és creïble o no. El gran Isaac Asimov escriví un munt d'històries breus que partien de mitges veritats científiques o d'extrapolacions impossibles per tal de deixar pista a una història interessant.
Pel que ja no passo però, és per que el propi autor trenqui les seves pròpies normes en funció de com li convingui. Si, com diu l'inventor del programa, el programa Source Code no és en realitat un programa per viatjar en el temps i canviar el passat, doncs serà que no ho és, oi? Doncs llavors que no em vinguin després amb que sí, que es podia, que ni el mateix inventor ho sabia, que mira, que em convé més que es pugui per fer la història més rodona, més americana i tal.
La peli salva de manera justa, fregant el travesser, els primers 20 minuts en els que el protagonista, com si estigués a Groundhog Day (Atrapado en el tiempo i el seu dia de la marmota), intenta un cop i un altre avançar en les seves pesquisses. Quan supera aquest tros, la peli, al meu gust, mostra el seu millor metratge, molt en particular quan, sabent que serà desconnectat (i per tant mort) després de resoldre el cas, intenta que els seus propis últims vuit minuts de vida siguin bonics, fantàstics i feliços.
Però en Duncan Jones sembla que no se'n va poder estar d'intentar acabar-la encara millor. Es veu que no és suficient amb morir gaudint de les "petites" coses de la vida (l'amor de la bella Michelle Monaghan, el somriure dels passatgers, el bon rotllo general) sinó que cal ser un heroi americà en tota regla. No només cal descobrir al terrorista sinó que cal aturar-lo i canviar el futur.
I és aquí on en Duncan Jones es salta totes les regles que ell mateix havia dictat i ens remata amb un final patètic digne d'una redacció de cap de setmana d'un nen de primària. Lamentable, molt lamentable final que esguerra una peli que, de no ser per això, deixaria un regust de boca prou acceptable.
Jo de bon grat us explicaria més, però us esguerraria el film. De fet... mira, ho faré, explicaré més del que cal, així que si encara no l'has vista, et recomano que no segueixis llegint. T'és més que suficient amb saber que aquesta Source Code és un entreteniment més o menys decent sobre una base de ciència ficció tènue i que t'agradarà si ets dels que penses que Moon, la primera peli del Duncan Jones, és del millor que has vist en cinema en els darrers anys -opinió que no comparteixo en absolut, però sóc conscient de la gran quantitat de fans que la peli en qüestió té-.
Advertit/da estàs. Tot el que llegeixis del que està escrit després del tràiler et donarà massa informació, més de la que necessites per passar una estoneta entretingudeta al cinema.
I ara, a per l'anàlisi més en profunditat per aquells/es que ja l'haveu vista. No m'ha semblat, com us dèia, una mala pel·lícula. Però hi ha coses que em treuen de pollaguera, molt en particular quan es tracta d'un gènere com el de la ciència ficció que crec que es mereix molt més respecte que no pas el que rep en els darrers 20 anys (amb comptades excepcions).
Jo no tinc problemes per empassar-me troles físiques i quàntiques. Si a mi em diuen que hi ha un programa que et permet reconstruir en la ment d'algú (el Jake Gyllenhaal) els últims vuit minuts de la vida d'una altra persona, jo vaig i m'ho crec. I ho faig sense reserves. Aquesta és la premisa i si l'acceptes, l'autor et proposarà un interessant joc en el que s'hi barrejaran, segurament, conceptes molt més importants que sí aquest plantejament és creïble o no. El gran Isaac Asimov escriví un munt d'històries breus que partien de mitges veritats científiques o d'extrapolacions impossibles per tal de deixar pista a una història interessant.
Pel que ja no passo però, és per que el propi autor trenqui les seves pròpies normes en funció de com li convingui. Si, com diu l'inventor del programa, el programa Source Code no és en realitat un programa per viatjar en el temps i canviar el passat, doncs serà que no ho és, oi? Doncs llavors que no em vinguin després amb que sí, que es podia, que ni el mateix inventor ho sabia, que mira, que em convé més que es pugui per fer la història més rodona, més americana i tal.
La peli salva de manera justa, fregant el travesser, els primers 20 minuts en els que el protagonista, com si estigués a Groundhog Day (Atrapado en el tiempo i el seu dia de la marmota), intenta un cop i un altre avançar en les seves pesquisses. Quan supera aquest tros, la peli, al meu gust, mostra el seu millor metratge, molt en particular quan, sabent que serà desconnectat (i per tant mort) després de resoldre el cas, intenta que els seus propis últims vuit minuts de vida siguin bonics, fantàstics i feliços.
Però en Duncan Jones sembla que no se'n va poder estar d'intentar acabar-la encara millor. Es veu que no és suficient amb morir gaudint de les "petites" coses de la vida (l'amor de la bella Michelle Monaghan, el somriure dels passatgers, el bon rotllo general) sinó que cal ser un heroi americà en tota regla. No només cal descobrir al terrorista sinó que cal aturar-lo i canviar el futur.
I és aquí on en Duncan Jones es salta totes les regles que ell mateix havia dictat i ens remata amb un final patètic digne d'una redacció de cap de setmana d'un nen de primària. Lamentable, molt lamentable final que esguerra una peli que, de no ser per això, deixaria un regust de boca prou acceptable.
Jesús quin trivial!
Tradicionalment per Setmana Santa, les televisions aprofiten per expiar els seus pecats emetent totes les pelis de temàtica catòlica possible. De la mateixa manera que no s’entén un Nadal en aquest país sense ¡Que bello es vivir!, tampoc és possible una Setmana Santa sense que a les graelles televisives emetin Ben Hur, La túnica Sagrada, Espartaco, etc. Per això el trivial d’aquesta setmana es temàtic i seria un miracle que encertéssiu totes les pelis ;-)
1. Peli: _____________________________________________
2. Peli: ____________________________________________
3. Peli: _________________________________
4. Peli: _____________________________________________
5. Peli: ____________________________________________
6. Peli: ____________________________________________
7. Peli: ____________________________________________
8. Peli: ____________________________________________
Per Sant Jordi, llibres de cinema
Aquest llibre va ser el culpable de que un servidor pogués descobrir les grans joies del cinema clàssic. Va ser un regal de la meva mare i, com es pot comprovar pel seu estat, l'he fet servir molt al llarg dels anys.
La premisa era molt senzilla. L'autor, el John Kobal, demanà a 100 crítics i directors de cinema de 22 paísos diferents que fessin una llista amb les seves 10 peli favorites. Sumant els vots, el rànking que va publicar en aquest llibre menut es convertí en la meva guía cinèfila, molt abans de que existís Internet.
Gràcies a ell, vaig descobrir, entre d'altres, a alguns dels meus directors i films preferits, de Bergman a Welles, de Kubrick a Chaplin, dels expressionistes alemanys fins al cinema rus.
I tu? Quin és el teu llibre de cinema favorit?
The great race (1965) - Blake Edwards
Divertidíssima peli d'aventures sobre una base de comèdia slapstick la que creà Blake Edwards amb quatre protagonistes d'excepció. El "gran" Leslie (Tony Curtis) és un absolut triomfador, aventurer i seductor, aclamat per les masses i per les dones, que constantment s'embarca en reptes impossibles per acreixentar el seu ego masculí. Però té una nèmesi, el Doctor Fate (histriònic i divertidíssim Jack Lemmon) i el seu inseparable Max (Peter Falk) que intenten sempre estar a l'alçada, emportar-se la fama que s'endu sempre el gran Leslie, però que ho proven de fer amb artimanyes i sabotatges diversos que, evidentment, sempre els hi surten malament i es tornen en la seva contra.
L'oportunitat de dirimir la grandesa entre ells apareix en aquesta carrera que menciona el títol, de Nova York a París en cotxes d'última generació. Se'ls hi ajunta la senyoreta Dubois (encantadora i expressiva Natalie Wood), una sufragista que lluita pels drets de les dones i que s'embarca en la carrera per demostrar-li al món que les dones mereixen tot el respecte.
Plena de gags molt físics, particularment basats en ridiculitzar la parella de dolents, però no deixant de banda diàlegs molt enginyosos sobre la guerra de sexes.
En Blake Edwards, quan escometia comèdia, no era dels que sabia massa bé quan parar els gags. Bona part de la seva fama, possiblement, se la guanyà a base d'estirar els gags fins més enllà de les darreres conseqüències (El Guateque o la nissage de la Pantera Rosa en són clars exemples). Així, algunes escenes còmiques, com la baralla al bar de l'Oest o la guerra de pastissos s'allarguen un pel massa, portant la comèdia al terreny de la caricaturització i l'excés. De fet, segurament l'extens metratge de 150 minuts ben bé podria haver-se reduit en benefici de la sensació global.
Tot i així, la pel·lícula és deliciosa en molts moments, i no deixa de sorprendre que fos la que marqués les pautes de la famosa sèrie d'animació Wacky Races de Hannah-Barbera (a España Los autos locos), amb el Pedro Bello com al perfecte seductor que sempre ho guanya tot i que si no ho fa és perquè s'ha aturat a ajudar a una damisela, la Penélope Glamour com la preciosa i glamourosa participant amb la umbrel·la sempre protegint-la del sol o els mítics Pierre Nodoyuna i el seu gos Patán com a nèmesis implacables i tramposos.
L'oportunitat de dirimir la grandesa entre ells apareix en aquesta carrera que menciona el títol, de Nova York a París en cotxes d'última generació. Se'ls hi ajunta la senyoreta Dubois (encantadora i expressiva Natalie Wood), una sufragista que lluita pels drets de les dones i que s'embarca en la carrera per demostrar-li al món que les dones mereixen tot el respecte.
Plena de gags molt físics, particularment basats en ridiculitzar la parella de dolents, però no deixant de banda diàlegs molt enginyosos sobre la guerra de sexes.
En Blake Edwards, quan escometia comèdia, no era dels que sabia massa bé quan parar els gags. Bona part de la seva fama, possiblement, se la guanyà a base d'estirar els gags fins més enllà de les darreres conseqüències (El Guateque o la nissage de la Pantera Rosa en són clars exemples). Així, algunes escenes còmiques, com la baralla al bar de l'Oest o la guerra de pastissos s'allarguen un pel massa, portant la comèdia al terreny de la caricaturització i l'excés. De fet, segurament l'extens metratge de 150 minuts ben bé podria haver-se reduit en benefici de la sensació global.
Tot i així, la pel·lícula és deliciosa en molts moments, i no deixa de sorprendre que fos la que marqués les pautes de la famosa sèrie d'animació Wacky Races de Hannah-Barbera (a España Los autos locos), amb el Pedro Bello com al perfecte seductor que sempre ho guanya tot i que si no ho fa és perquè s'ha aturat a ajudar a una damisela, la Penélope Glamour com la preciosa i glamourosa participant amb la umbrel·la sempre protegint-la del sol o els mítics Pierre Nodoyuna i el seu gos Patán com a nèmesis implacables i tramposos.
L'anunci del nen disfressat de Darth Vader, ara amb Thor
Durant la mitja part de la Superbowl d'aquest any, l'anunci de Volkswagen d'un nen disfressat de Darth Vader intentant fer servir els seus suposats poders es va convertir en l'spot de l'any. Ara, els productors de la peli Thor, d'imminent estrena, n'han fet una revisió, amb un final una mica diferent. (El vídeo m'ha arribat a través del Tumblr Doctor Fake, dígame).
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